La mucosa en el intestino delgado está formada por una capa de células epiteliales unidas estrechamente entre sí.
Se trata de células cilíndricas que tienen un borde en la superficie formado por microvellosidades que aumentan enormemente la superficie absorbente de la mucosa.
También tiene células caliciformes que se encargan de secretar mucosidad.
La mucosa tiene una superficie amplia y su función principal consiste en absorber los nutrientes y evitar la pérdida excesiva de agua y de sales minerales, además de bloquear la entrada de microbios y sustancias indeseadas (antígenos, sustancias nocivas) también gracias a la presencia de células inmunitarias.