La persistencia de la tos durante las infecciones de las vías respiratorias superiores se ve favorecida por un círculo vicioso.
Las terminaciones nerviosas se ven estimuladas constantemente por parte de los factores que desencadenan la tos y por los mismos golpes de tos, lo que provoca mayor sensibilidad (hiperreactividad) en ellas.
Este aumento de sensibilidad desencadena la tos como respuesta a estímulos insignificantes que normalmente no producen molestia (como cambios de temperatura y humedad, olores, etc.).